Si hace dos números le sacamos todo el jugo a la WR 250 de la marca de los diapasones, esta vez le toca superar la prueba de Moto TT a la hermana mayor; la WR 450; una montura equilibrada y con una manejabilidad de la parte ciclo espeluznante.
Las nuevas WR (recordemos que los nuevos modelos con chasis de aluminio de esta mítica saga de endureras fueron presentados en sociedad hace 2 años) siguen ganando adeptos entro los usuarios de las enduros “puras” y con pequeños retoques esta temporada siguen estando entre las motos TOP de la cilindrada de 450 cc.
En competición, los resultados de las motos oficiales del Team Ufo Corse Yamaha también acompañan, con los resultados incontestables del francés Johnny Aubert que le mantienen en el liderato de la categoría E2 (450) y con un excrossista Fabricio Dini que ocupa la séptima plaza en su segundo año como nuevo endurero venido de los circuitos.
Si en competición las cosas van bien, teniendo en cuenta que las motos oficiales difieren bastante de las motos de producción, quiere decir que la base de la WR 450 ha de ser buena, así que pasemos a la acción para ver todos los detalles de la japonesa todoterreno.
En su línea
En la versión de 2008 pocos cambios ha necesitado hacer la marca nipona a su WR 450. Y es que las prestaciones han sido solamente un poco refinadas en cuanto a la versión de 2007, que ya fue una buenísima base, y se centran básicamente en aspectos estéticos. A nivel de motor se ha optado por montar unas nuevas tapas (tapa del encendido, tapa del embrague y la del protector del piñón) en color negro que le aportan una imagen más agresiva y a su vez el color gris del resto del carter es también nuevo. En cuanto a la parte ciclo son mencionables el uso de una nueva tornillería más ligera y el montaje de un nuevo pedal de freno que, si bien ofrece buen tactomejorado respecto al de 2007, sigue sin tener la posición ideal.
A parte de estos pequeños cambios y retoques la nueva Yamaha estrena vestido con una nueva decoración en su plástica.
Bien de aquí y bien de allá
Hablábamos en el titular de esta exhaustiva prueba del equilibrio general de toda la montura, y realmente es el punto a destacar de la Yamaha. Siendo su chasis de aluminio y la estabilidad y maniobrabilidad de su parte ciclo los mejores atributos de la japonesa todo lo demás funciona muy bien con lo que nos encontramos con una moto muy bien equilibrada en casi todos sus puntos.
Como decíamos el chasis se merece casi un 10. Se trata de un bastidor doble cuna de unas medidas relativamente grandes por lo que la altura libre al suelo es algo mayor que en motocicletas de a misma categoría. Este hecho podría transmitirse en cierta poca soltura en giros muy cerrados o en apuros en los que tengamos que llevar los pies al suelo pero no es así ya que debido al comportamiento excelente de sus horquillas y de la configuración del chasis la WR encuentra su terreno preferido en trialeras de dificultad comprometida.
Su propulsor, también compensado
En la parte motor, tampoco ha habido cambios sustanciales y aun así el monocilíndrico de la japonesa ofrece buenas sensaciones en cuanto le abrimos el mando del acelerador. Se trata de una configuración DOHC con 5 válvulas y cilindro ligeramente inclinado hacia adelante, que puede ser uno de los causantes del buen talante que tiene la WR al salir al paso de curvas casi en parado.
El corazón de la WR 450 cubica exactamente 449 cc y sin ser uno de los motores con más empuje de entre su competencia es capaz de ser muy efectivo. El 4t nipón se caracteriza por una entrega de potencia precisa y que se muestra vigorosa sobretodo en sus medios. Una pizca de progresión en la zona de altas revoluciones haría de este motor una joya ya que su patada en bajos, indispensable en el enduro, también aprueba con un 7.
Suavidad eficaz
En las últimas monturas de la marca japonesa si una cosa no puede recibir crítica de ningún tipo, es entre otras cosas, el buen comportamiento de las suspensiones. Las Kayaba que monta la WR ofrecen a parte de un tacto suave muy cómodo un endurecimiento progresivo que permiten rodar a cualquier ritmo con ella teniendo siempre una confianza extra en sus suspensiones. Horquilla telescópica de 300 mm adelante y suspensión trasera convencional con brazo basculante y un recorrido de 305 mm son los componentes de un equipo de suspensiones muy bien ajustado tanto de tacto como de hidráulico.
Casi todo alagos
Hay casos, como el de esta prueba de la Yamaha WR, en que cuesta encontrarle defectos relevantes a una montura y da cierta rabia enc0ntrarse con una moto que vaya tan bien- porque entonces, ¿qué escribimos?- pero como sabemos que aun nadie ha fabricado la moto 10, vayamos a ser algo quisquillosos y apuntemos que el freno delantero se encuentra falto de mordiente y con un tacto mejorable. La WR 450 monta buenos discos de 250 mm en el tren delantero y de 245 en el posterior, por lo que sabemos que trabajando un poco en poner a punto el equipo de frenada se puede conseguir una frenada consistente y efectiva.
Calidad de acabados
Para finalizar con el análisis a este puntal del enduro japonés, es necesario fijarse en todos los detalles y acabados que son de buenísima calidad. Manillar Pro Taper de una sola barra, luces de freno en led, botón de paro de corriente, encendido eléctrico son algunos de los extras que acaban de finalizar esta gran obra maestra endurística. ¡Bravo!