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Recorrido por las catedrales

MotoViva nº 055

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  1. Circuitos europeos míticos
  2. En Assen
  3. Circuito de Hockenheim
  4. Circuito de Nüburgring
  5. Las motos de este viaje

La llegada de la temporada estival siempre es una buena excusa para coger la moto, liarse la manta a la cabeza y poner rumbo hacia esos circuitos míticos que todavía sobreviven en una europa cada día más dada a la construcción de trazados tipo lego que, ni de lejos, poseen el carácter y la esencia de los Hockenheim, Nürburgring o Spa-Francorchamps. Todo ello aderezado con el Gran Premio de Assen que supuso la guinda a un gran viaje.

Llevábamos tiempo planeando el viaje. Después de haber recorrido gran parte de España, Croacia, la antigua Yugoslavia, los Alpes, los Dolomitas, la Bretaña y Normandía había que ampliar horizontes. Antonio y el que esto escribe creímos que había llegado el momento de probar cosas nuevas y lanzarnos a vivir un Gran Premio lejos de nuestras fronteras. Pero no tenía que ser uno cualquiera escogido al azar. Queríamos que fuese especial por su historia y renombre en el calendario.

Cada vez quedan menos de esos circuitos históricos. Salvo Assen, Donington Park o Brno los demás son retoques de los originales o de construcción reciente. Publicadas las citas del Mundial 2008 decidimos fijar fechas y planear una visita al TT de Assen para presenciar dicha prueba. Este también ha sufrido cambios con respecto al trazado original pero se supone que mantiene la magia del entorno. Además de asistir a Assen pensamos rematar la faena con la visita a algunos de esos trazados que parecen olvidados en el tiempo pero que tienen mucho que decir por las incontables anécdotas que han sucedido en ellos. No sólo de iglesias y museos vive el hombre por lo que ir encadenando visitas a circuitos que son una referencia en el mundo del motor, ya sea en dos o cuatro ruedas, nos serviría de aperitivo entre la subida hasta Assen que suma casi 2.000 kilómetros y la bajada posterior cruzando Alemania. Llegó el día señalado y nuestras BMW R 1200 RT y R 1200 GS Adventure estaban en perfecto orden de revista para la partida. Nos esperaba una primera etapa, sin apenas historia, en su mayor parte por autopista para poner tierra de por medio. Una primera jornada maratoniana y calurosa de 920 kilómetros que nos haría llegar hasta Dijon y una segunda más relajada de 640 que nos entraría en Holanda previo paso por Luxemburgo y Bélgica. Fue en el segundo país donde llevamos a cabo una de las primeras visitas que nos habíamos propuesto en el ‘planning’. Dejamos las aburridísimas autopistas antes del principado luxemburgués para adentrarnos en los bosques de la zona por los que accedes a Bélgica y te llevan al pueblo de Spa.

Spa-Francorchamps: El circuito del bosque


Escondido entre los bosques. Allí es donde se encuentra Spa-Francorchamps. Este es un circuito mítico en el mundo de la Fórmula 1. Aunque en sus principios también se organizaron carreras de motos, el hecho de no contar con amplias escapatorias y su clima cambiante han hecho que las de coches sean las reinas del trazado. Diseñado por Jules de Their y Henri Langlois Van Ophem, el circuito original tenía 9,3 millas de extensión, y recorría las carreteras que unen los poblados belgas de Francorchamps, Malmedy y Stavelot. Con el paso de los años, el trazado del circuito fue modificado varias veces hasta alcanzar los casi 7 kilómetros actuales, siguiendo una ruta rápida y sinuosa a través de los Ardennes que permite superar los 330 km/h. Precisamente este mes de septiembre se celebra el GP de Bélgica de Fórmula 1. Durante su historia acumula un sinfín de anécdotas marcadas por los duelos entre estrellas del automovilismo y por los espectaculares accidentes de algunos pilotos. Destaca, especialmente, la mala suerte que tuvo Alan Stacey, prometedor piloto británico que murió al impactar un pájaro en su cara y producirle la muerte instantánea. En los años sesenta los cascos que utilizaban los pilotos no eran los actuales y dejaban parte de la cara al descubierto. Las instalaciones del circuito belga, que compartió hegemonía unos años con los de Zolder y Nivelles, mantienen un punto añejo que lo hacen único. Impone sentarse en la tribuna principal que te permite ver con claridad el sector formado por el Eau Rouge y la curva en subida del Raidillon, una de las más exigentes de todo el campeonato y que Fernando Alonso traza como nadie. Para los curiosos hay que decir que siempre es posible visitar estos circuitos. Aunque cuando llegamos a Spa-Francorchamps había un cursillo de conducción es factible meterte hasta las tribunas sin tener que pagar ni un euro que es lo que hicimos. No sólo el circuito impresiona. El entorno ayuda a que el lugar sea diferente por lo silencioso de los bosques que lo rodean. El mes de julio se celebraron los tradicionales Yamaha Bikers Classics con la participación de todas las leyendas que han corrido con la marca del diapasón en alguna ocasión. Pilotos tan laureados como Giacomo Agostini, Christian Sarron, Carlos Lavado y Kel Carruthers deleitaron a los más de 40.000 asistentes.

Assen: La "catedral" del motociclismo mundial


Después de visitar Spa, que en sus alrededores cuenta con unas carreteras de bosques espectaculares y de pernoctar en la aburrida Eindhoven, ojo con los horarios porque los holandeses son inflexibles, reemprendimos la marcha hacia el segundo punto importante del viaje: el TT de Assen. Allí esperaba el Gran Premio puntuable para el Mundial de este año. Construido hace 77 años el trazado holandés es conocido como ‘La Catedral’ del motociclismo mundial. Hasta allí decidimos acudir con nuestras BMW para ver si es cierto ese halo especial que desprende la cita holandesa. Durante la subida hacia Assen nos cruzamos con algunos españoles como, por ejemplo, el padre de Marc Coma, Ricard, acompañado por su amigo Ramón Macià, que repetían cita holandesa. El abanico de culturas moteras que allí se citan es muy amplio. Se juntan ruteros de muchos países y el ambiente transcurre en un entorno de calma chicha. La gente viene a pasarlo bien sin desfases ni ruidos. Con buen rollo, música, y, eso sí, una cerveza en cada mano y otra esperando en la mesa porque por esas latitudes les gusta beberlas a temperatura ambiente. Hasta la década de los 70, en este impresionante circuito, que ahora cuenta con 4.555 metros, tan sólo se celebraba el GP de motos durante todo el año pero ahora se ha ampliado este calendario y hasta el mundial del SBK recala en los Países Bajos. Fue durante la Segunda Guerra Mundial (1 940-1 945) cuando el trazado estuvo dejado de la mano de Dios. Hasta 1954 el circuito se diseñaba a través de las carreteras colindantes pero fue en 1955 cuando el Dutch TT ya se celebró en el trazado que, más o menos, se conoce hoy en día. Decimos más o menos porque desde entonces ha sufrido importantes modificaciones que no han acabado de gustar a todo el mundo. La más controvertida fue la del año 2005. Los que han corrido en el antiguo Assen protestan y ponen el grito en el cielo porque aseguran que las nuevas curvas que se han construido han acabado con la magia del antiguo que permitía vivir batallas sobre el negro asfalto que han pasado a la historia. Incluso lo tachan de excesivamente peligroso por lo limitado de las escapatorias que han quedado ahora. No hay que olvidar que Assen es uno de los circuitos famosos por los graves accidentes que han sufrido pilotos destacados de la historia. Alex Crivillé casi se deja la mano en la temporada 97 Michael Doohan la pierna en 1992 y en 2006 Valentino Rossi sufrió una de las caídas más fuertes de su carrera. Toni Elías se rompió el fémur la temporada pasada en un percance, a simple vista, no parecía tener tanta peligrosidad. El caso es que este circuito se ha vuelto sumamente exigente y pasa factura al mínimo error. Sin ir más lejos este año se quedaron sin correr Loris Capirossi y John Hopkins por sendas caídas en los entrenamientos oficiales. Pero también se han vivido grandes momentos. El 27 de Junio de 1992, Álex Crivillé consiguió la primera victoria de un piloto español en la categoría reina. El motociclista de Seva, que había ganado el mundial de 125 cc tres años antes, venció en ‘La Catedral’. Un triunfo premonitorio puesto que en 1999, conseguiría lo que parecía un sueño imposible para el motociclismo español:ganar el Mundial de 500cc.

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1 comentarios a "Recorrido por las catedrales":

  • Jesús (Anónimo)  dice (27 / 01 / 2010):

    Creo sinceramente que los comentarios sobre la GSADV, no del todo erróneos. Suspensión blanda?, pesada en curvas?, sólo puedo entender esos comentarios de alguien que no esta habituado a ese tipo de motos.
    Lástima que haya gente que se deje influenciar.
    Lo mejor es probarla tu mismo y aplicar aquello de vaya yo caliente......

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