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El aceite recorre prácticamente todos los rincones del motor. Su tortuoso paseo discurre tanto por zonas muy calientes (guías de las válvulas, paredes del cilindro, cielo del pistón) como por otras, que estando sometidas a un menor estrés térmico (cigüeñal, árboles de levas, cojinetes, etc.), no pueden disfrutar de la posibilidad de verse aliviadas por el líquido de refrigeración. Proximidad a los focos de calor y “libertad” de movimientos. Esas son las dos facultades que le permiten formar

En el momento de la explosión, la mezcla de gasolina/aire aprisionada en la cámara de combustión produce un foco de llama que llega a 2.000º centígrados. Esta altísima temperatura sería capaz de fundir el pistón en muy poco tiempo (el aluminio no resiste en estado sólido más de 700º centígrados). Pero eso no pasa por tres razones. Primero porque el frente de llama desaparece casi al instante. Segundo porque el pistón huye de ese infierno a toda prisa iniciando su carrera descendente. Y tercero p
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